Tudela, Navarra

Situada sobre el río Queiles y a orillas del Ebro, la primitiva población se recuesta sobre la colina de Santa Bárbara, donde antes se alzaba el castillo y ahora la inmensa efigie del Sagrado Corazón de Jesús. La ciudad moderna se extiende por la llanura hacia el sur y sureste.
Está en un lugar privilegiado, vega feraz del valle medio del Ebro y encrucijada de caminos que comunican el valle con las tierras del norte y del sur. Es por ello que Tudela puede considerarse bastante más que capital de su merindad o cabecera de zona.

Tudela fue fundada en el año 802 por Amrus ibn Yusuf al-Muwalad bajo mandato del rey Al Hakan I, y desde sus orígenes destacó por su estratégica posición que la convirtió, primero en avanzadilla de los musulmanes contra los cristianos, y después en atalaya y puesto defensivo del Reyno de Navarra en sus luchas con Castilla y Aragón. Tras ser reconquistada por los cristianos y durante más de 400 años, convivieron en Tudela tres culturas: los musulmanes, los judíos y los mozárabes, cada una bajo su propia jurisdicción y en barrios diferentes. La morería y la judería de Tudela llegaron a ser de las más prestigiosas de Navarra.
Tudela, que desde el punto de vista urbanístico se considera una de las ciudades de origen islámico más importantes de España y de Europa, pasó en 1119 a formar parte de la corona navarroaragonesa y hasta el siglo XIX vivió dentro de las murallas. Esto fue posible gracias a que el crecimiento de la ciudad se hizo sobre los espacios abandonados por los casi 3.000 judíos, expulsados en 1498, y por los moros y moriscos expulsados en 1516 y 1610.

Tudela. Rio Ebro-Foto de PATXI URIZ

Rio Ebro- Foto de PATXI URIZ

Para el visitante que llega por la carretera que viene de Pamplona, el recorrido comienza en el puente sobre el río Ebro. Tiene 17 arcos ojivales de medio punto, algunos de influencia gótica, y una longitud de 360 metros. Tras atravesarlo  y pasar bajo un arco se llega a la iglesia románica de la Magdalena. Construida sobre un templo mozárabe, es monumento nacional y su torre es una de las pocas románicas que hay en Navarra. En el interior conserva un bello retablo renacentista, cuatro lienzos de Vicente Berdusán y un órgano barroco.

Catedral

Catedral- Fotografías cedidas por el Archivo de Turismo “Reyno de Navarra”.

La catedral, construida hacia 1180 sobre los restos de una antigua mezquita, es monumento nacional desde 1884 y destaca en su conjunto la Portada del Juicio.
En su interior se encuentran los retablos góticos y la imagen de Santa Ana, instalada en una capilla barroca a la que se accede por una reja de bronce sobre zócalo de mármol. La talla románica de la Virgen Blanca, el retablo mayor de estilo hispano-flamenco y la capilla del Espíritu Santo son otros tesoros de la seo tudelana. El claustro, románico de finales del XII, conserva algunos elementos decorativos de la primitiva mezquita, y también es muy interesante visitar la capilla mudéjar del siglo XV, en la que, se supone, estuvo la sinagoga mayor.

Claustro Catedral

Claustro Catedral- Fotografías cedidas por el Archivo de Turismo “Reyno de Navarra”.

También es espectacular la gran torre elevada a finales del siglo XVII y principios del XVIII, el coro, el órgano barroco, la sacristía, la sala capitular y las obras de orfebrería y pintura expuestas en el Museo Diocesano, ubicado en el palacio Decanal o casa Decanal , anejo a la catedral. Este edificio, de principios del siglo XVI, tiene un pórtico de estilo plateresco, una singular galería de arquillos y conserva parte del torreón mudéjar.

 

 

 

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Palacio del Marqués de San Adrián

En las cercanías de la seo se encuentran el Museo Muñoz Sola de Arte Moderno y el Ayuntamiento, del siglo XVI, reformado en los siglos XVIII y XIX; y el palacio del Marqués de San Adrián, del siglo XVI, un edificio renacentista que recuerda a los palacios italianos, y del que destacan el alero tallado por Esteban de Obray.

Torre Monreal

Torre Monreal. Fotografías cedidas por el Archivo de Turismo “Reyno de Navarra”.

La Torre de Monreal es una torre octogonal de ladrillo, que se alza en un cerro enfrentado al de Santa Bárbara, junto al monumento al Corazón de María, y constituye otra excelente atalaya sobre Tudela vista desde el sur. A la derecha se vislumbra la cinta del Ebro y enfrente la catedral con sus torres y el Sagrado Corazón de Jesús. Su interior alberga una cámara oscura que permite tener una visión panorámica de Tudela en tiempo real.

 

 

 

 

Plaza de los Fueros

Plaza de los Fueros.Fotografías cedidas por el Archivo de Turismo “Reyno de Navarra”.

La Plaza de los Fueros, fue edificada en 1687 sobre el cauce del río Queiles, es el punto de contacto entre el casco antiguo y la Tudela más moderna. Es cuadrada, tiene un quiosco algo descentrado y la preside la Casa del Reloj. Uno de sus lados, el de la parroquia de Santa María y el
Hospital de Nuestra Señora de Gracia, es porticado, y el de enfrente sirve de asiento a varias terrazas de bares y cafeterías muy concurridas. Como gran parte de las plazas mayores
sirvió como escenario de espectáculos taurinos y por ello la recorren balcones corridos y decoración cerámica de escudos y escenas taurinas. En el balcón de la Casa del Reloj se quema
a Judas —el Volatín— el día de Sábado Santo y desde el “cielo” del mismo edificio desciende el ángel que quita el velo a la Virgen el Domingo de Resurrección en la singular ceremonia de “la bajada del Ángel”.

Fuente: Oficina de Turismo de Tudela.