Camino de Santiago del Norte

El Camino de Santiago de la Costa; el buen camino entre Hondarribia y Donostia-San Sebastián.

Pasaia erromesen aterpetxea

Albergue de Peregrinos

Hacer el Camino de Santiago supone adentrarse en una aventura apasionante e inolvidable. Casi todos los que han tenido la ocasión de vivir esta experiencia no dudarían en volver a repetirla, independientemente de las razones que les hayan motivado. Va más allá del   consumo de naturaleza, historia, cultura y deporte a la vez: es un viaje al interior de uno mismo que satisface inquietudes religiosas, espirituales, o de reto personal. 

El Camino de Santiago del Norte no es tan popular como el Camino Francés aunque en origen fuese la principal vía de entrada desde el resto de Europa. Poco a poco este camino costero y montañoso fue dando paso al hoy popular Camino Francés, más accesible y cómodo. Es cierto que la ruta jacobea del norte requiere más exigencia que la anterior, pero sin duda, es la que mejor vistas ofrece y en las que se suceden casi ininterrumpidamente los espacios naturales.

Pasaia Santiago bidea 02

La ruta propuesta forma parte de la primera etapa del Camino del Norte en la península. Parte del trazado que parte de Irún y llega a Donostia-San Sebastián lo compone el monte Jaizkibel, desde Hondarribia hasta Pasaia. Jaizkibel es una joya geológica desconocida pero que no pasa desapercibida en cuanto se la intuye. La persona peregrina puede leer, en las formaciones caprichosas producidas por la erosión, en la arenisca o en la configuración de sus estratos (Flysch), los más de 4.000 millones de años que tiene la Tierra.

La ruta más habitual es la senda que va recorriendo toda la cresta, alcanzando los 543 metros de altura, en la que se pueden contemplar numerosas torres defensivas del siglo XIX y monumentos megalíticos. Otra posibilidad es la que ofrece la ruta a media ladera del Jaizkibel, más cómoda y fácil y que también nos ofrece una bella perspectiva de la comarca y de la bahía de Pasaia, además de ser ciclable al 100%.

Cerca del final de la cima ambos caminos convergen y la senda principal desciende hacia Lezo, municipio de gran tradición jacobea que cuenta con un muy bien conservado casco histórico plagado de casas blasonadas. En la basílica del Santo Cristo de Lezo, del siglo XVII, muchas de las personas peregrinas se encomiendan con gran devoción a su imagen, el Santo Cristo imberbe, a causa de su conocida reputación para obrar milagros. En el muro a la izquierda del pórtico se muestra una concha, símbolo del Camino de Santiago.

Pasaia Santiago bidea

El camino continúa hasta llegar al centro histórico de Pasai Donibane, conformado por una única calle de casas solariegas construidas en la ribera de la bahía, la mayoría de los siglos XVI al XVIII. Es de obligada mención el Humilladero de la Piedad, del siglo XVI, situado junto al embarcadero y donde las personas peregrinas se detenían a rezar. En este punto, se atraviesa la bahía utilizando el servicio de motoras para dirigirse al distrito de enfrente: Pasai San Pedro y, a través del monte Ulia, llegar a Donostia-San Sebastián. Su calle principal se halla también jalonada de casas señoriales, entre las que destaca la casa natal del almirante Blas de Lezo. Una vez jalonada la primera pendiente del monte Ulia, se divisa como encajado en la roca, el monumental Faro de la Plata, de 1855. 

Fuente y fotografías: Oarsoaldea Turismo.