Acantilados Dingli, Malta

Dingli Cliffs (1) - BAJA

Acantilados Dingli- Malta

Los acantilados Dingli se alzan 253 metros sobre el nivel del mar, coronando el lugar más alto del archipiélago.

Con una ubicación envidiable en el Mediterráneo, alejadas del movimiento  de las grandes ciudades y con un clima soleado 295 días al año, las islas maltesas se erigen como un auténtico paraíso que, además, ofrece fantásticas rutas a pie ideales para conservar la buena forma a la vez que se adquieren unas excepcionales vistas sobre los encantos naturales del archipiélago.

Es el caso de la ruta que recorre Żurrieq hacia los acantilados Dingli. Durante los 15 km de sendero que la conformam se pueden admirar hermosas vistas al mar, la fauna y flora locales, así como sus edificios antiguos perfectamente conservados. La caminata comienza en la antigua ciudad de Żurrieq y discurre por Wied Badu, un pequeño valle seco formado por filtraciones de agua de lluvia. Desde aquí se obtienen unas extraordinarias vistas del Blue Grotto, un arco de roca con forma de los arbotantes típicos de una catedral medieval. Se encuentra sobre el nivel del mar por lo que, para apreciar su belleza en su totalidad, es recomendable dar un pequeño paseo en barco y admirar en su interior los espectaculares fondos cuyo color dan nombre a la gruta.

 

Un poco más abajo, en la zona de Wied Iż-Żurrieq, se puede admirar la Knight’s tower, que alberga un jardín que lleva a una zona popular de baño entre las rocas. Aquí el agua es profunda, clara y limpia, de tal forma que los días de sol ofrece una hermosa explosión de color. Una área costera que hospeda una magnífica biodiversidad en sus acantilados, cuevas y valles debido a que su inaccesibilidad los protege de la interferencia humana.

 

Continuando la ruta, llegamos al templo neolítico de Haġar Qim, Patrimonio de la Humanidad. La arqueología moderna ha demostrado que en este archipiélago, sus ciudadanos, sin conocimientos del metal, construyeron enormes y altamente sofisticadas estructuras cientos de años antes de que los egipcios empezasen a trabajar en sus pirámides. En un principio, se pensó que la decoración interior de este templo, construido sobre el 3.600 a.C., fue inspirada por las grandes civilizaciones griegas de Creta y Micenas. Sin embargo, se ha reconocido que la cultura de estos templos tuvo lugar antes del origen de estas civilizaciones griegas.

 

Deambulando por este privilegiado sendero, el caminante llegará a Ghar Lapsi, una pequeña formación rocosa compuesta por un arco y una cueva, cuya belleza es muy admirada y cuyas aguas  se transforman en verano, en una piscina natural y un lugar idóneo de entrada para los buceadores.

 

Después de admirar esta hermosa y pequeña cala, el trayecto continúa hasta llegar a Fawwara, donde se puede observar un acueducto y un pequeño manantial de agua natural. Pasada la Marker Stone, la ruta se convierte en un camino rocoso, cruzando antiguas e inhabilitadas cuevas, asentamientos de la Edad de Bronce y admirando las imponentes vistas, hasta llegar a los espectaculares acantilados Dingli.

 

Poco antes de llegar, dese la parte frontal de la capilla de Santa María Magdalena, se pueden ver las mejores vistas de los acantilados Dingli. Hermosa formación del terreno con particulares estratificaciones, que se elevan 253 metros sobre el nivel del mar,  siendo el punto más alto de Malta. Una visión que hace que una paz y tranquilidad invadan al viajero, recompensándole por todo el esfuerzo realizado para llegar allí.

Fuente y fotografía: Globally Turismo.