De compras por Jordania

Botellas de arena

Botellas de arena

El Reino hachemita de Jordania, sorprende al viajero por ser una nación moderna, dinámica, estable y totalmente segura. Desde las evocadoras y antiguas estepas de Wadi Rum hasta el bullicioso centro de Amán, y desde las majestuosas ruinas de antiguas civilizaciones hasta el esplendor atemporal del Mar Muerto, Jordania se revela como un destino único de lugares imponentes y misteriosos, alojamientos de alto nivel, exquisita gastronomía e incontables actividades para inspirar, motivar y rejuvenecer al visitante.

Alfombras, bordados, artículos de cobre, joyería y mosaicos, son algunos de los artículos tradicionales jordanos que harán las delicias del viajero. Por ello, te proponemos una serie de objetos típicos para que tú souvenir jordano sea de lo más tradicional.

Mosaicos: con un gran legado en la cultura jordana, sobre todo en la zona de Madaba, los mosaicos son un recuerdo perfecto para evocar las experiencias vividas en este increíble país. Compuestos por numerosas teselas (diminutas piezas cuadradas de rocas de colores) y formando extraordinarios diseños, estas piezas de artesanía hechas a mano son un ejemplo perfecto de la minuciosidad artesanal de los jordanos.

Joyas de plata: los diseños más comunes son los amuletos como la “mano de Fátima” que se utilizan como protección contra los malos espíritus. Las piezas antiguas, como los tocados de plata decorados con monedas otomanas y las dagas beduinas profusamente decoradas, son cada vez más difíciles de encontrar.

Huevos de avestruz: pintados a mano con ilustraciones que representan escenas bíblicas, estos enormes e impresionantes huevos de avestruz se han convertido en una parte importante de la cultura jordana y un fiel reflejo de su artesanía más asombrosa.

Un poco del Mar Muerto: para aquellos que les guste cuidarse, no pueden dejar pasar la oportunidad de llevarse consigo jabones y barros del mar Muerto. Sus aguas poseen una concentración de minerales mucho más elevada que la de los demás mares por lo que convierte a sus barros y jabones en un recuerdo imprescindible para el cuidado de la piel.

Tarro de arena: es imposible guardar en un recipiente todo lo vivido durante el viaje, pero es posible guardar en un frasquito de cristal un poco de las arenas de colores de Jordania, con maravillosos diseños que representan una parte de los paisajes jordanos (camellos, palmeras, el mar, las montañas, el desierto…) y, además, con posibilidad de personalizarlos.

Agua del río Jordán: el río Jordán, lugar donde Juan Bautista realizaba sus bautismos y donde, según la biblia, bautizó a Jesús, es un lugar muy ligado a la cultura cristiana. Por la enorme importancia histórica de este lugar, el agua de este río es uno de los recuerdos más solicitados para rememorar la historia y cultura de este país.

Dulces jordanos: para deleite de los más golosos, estas maravillas gastronómicas jordanas, hechas con pistachos, hojaldres, miel, entre otros ingredientes, son una magnífica forma de volver a sentir y hacer que otros sientan la Jordania más dulce. Sorprenderá a los paladares más exigentes.

Fuente y fotografía: Globally Turismo.